El Diseño Heráldico

Los heraldos eran las personas encargadas de regular el diseño heráldico, el cual variaba dependiendo de cada país. Conforme la heráldica se popularizó se hizo necesario el adoptar unas normas que sirvieran para interpretar y dibujar los escudos, y ellos fueron los responsables de crearlas.

Tantos eran los linajes con escudo que incluso se creó un sistema escrito que sirviera para describir el diseño en un texto y, conforme a esas normas de interpretación, poder recrearlo en un diseño. La descripción de un escudo empezaba indicando el color del fondo del escudo y posteriormente las figuras que en él se daban. Si el escudo estaba formado por diferentes divisiones lo primero se enumeraban y seguidamente se realizaba la descripción de cada una de ellas.

Esmaltes y fondos

En la heráldica española hay dos metales y cinco esmaltes. Los metales son el oro y la plata, y los esmaltes son el gules (rojo), el azur (azul), el sinople (verde) y, menos usados, el sable (negro) y el color púrpura. Generalmente cuando el fondo de un escudo o campo es de un metal, la figura o figuras que contiene son en esmalte; si el fondo es un esmalte, las figuras serán metalizadas.

Otras veces el fondo del escudo no es un color plano sino que es una textura llamada forro, principalmente formados por armiños y por veros.

Particiones

Las particiones son diferentes tipos de divisiones aplicadas al fondo. Hay escudos partidos (imagen superior, figura 2), cortados (10), tronchados (42), tajados (43), así como divisiones en más de dos campos como, por ejemplo, cuartelados (25), cuartelados en aspa (68), terciados en palo (3), terciados en faja (13), etc. 

En todos estos casos para describir el escudo se comienza enunciando el tipo de partición para, seguidamente, enumerarlas y una a una describir su color de fondo y su contenido.

Piezas

Las piezas en muchos casos se pueden confundir con las particiones, si bien lo que realmente son es una forma dentro del escudo. Por ejemplo, en la primera imagen mostramos un escudo terciado en faja; hay tres campos y cada uno de ellos tiene un color diferente. El segundo diseño es un escudo con una faja, la cual en apariencia lo corta de igual forma. Sin embargo sólo hay un campo, por lo que el fondo tiene un color (gules) y la faja otro (oro). Si una de las partes en gules fuera por ejemplo en azur ya no sería un escudo con una faja sino un escudo terciado en faja. Ya no sería un escudo con una pieza sino que sería un escudo dividido en tres particiones.

Otras piezas se distinguen con más facilidad. La cruz, por ejemplo, se forma de la unión de una faja horizontal y de un palo vertical. La banda, la barra, el jefe, la bordura, los bezantes, el mantel y el jaquelado son algunas de las figuras más comunes en el diseño heráldico español.

Figuras

Son los elementos que encontraremos dentro del escudo. Su representación tiende a ser estilizada y llenando lo máximo posible el campo en el que están dibujados sin tocar los extremos. Tenemos diferentes tipos de figuras:

  • Artificiales: Son las creaciones del hombre. Desde construcciones (castillos, torres, puentes...) hasta herramientas y armas. 
  • Animales: Leones, águilas, caballos, jabalíes, etc. Siempre muy estilizados y, si no indica lo contrario, mirando a la diestra del escudo. Algunos de ellos, como los leones, se representan a dos patas con las garras en posición de atacar (rampante) y las águilas de cuerpo al frente y a menudo con las alas extendidas. Caballos, perros, jabalíes, etc, si no lo indica lo común es verlos a cuatro patas.
  • Vegetales: Principalmente árboles, frutos y, por supuesto, la flor de lis.
  • Humanas: Desde personas de cuerpo entero hasta partes como brazos, cabezas y manos. A veces de cristianos y a veces de moros.
  • Fantásticas: Dragones, grifos (mitad león, mitad águila), sirenas y unicornios. A igual que los animales también se representan mirando a la diestra.

Adornos

Los adornos son elementos externos al propio escudo y no forman parte de su descripción. Cada artista dibuja diferentes adornos en base a su creatividad y preferencias ya que sus reglas en cuanto a diseño son mucho más flexibles.

Lo habitual es representar encima del escudo un yelmo mirando a la diestra; sólo algunos estamentos de la nobleza pueden llevar corona. Desde la nuca del yelmo y envolviendo al escudo surgen los lambrequines, que son unos adornos que simbolizan de un modo estilizado el traje del guerrero, siempre a juego con los colores del escudo, roto tras la batalla.

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